Evaluar a una empresa de logística o paquetería implica formular preguntas específicas que permitan valorar su rendimiento, los posibles riesgos, los costos involucrados y el grado de ajuste a las necesidades del remitente, y aquí se ofrece una guía práctica y útil, enriquecida con ejemplos numéricos, situaciones ilustrativas y criterios de análisis que facilitan convertir una revisión en una decisión operativa.
Principios para formular las preguntas
– Priorizar métricas cuantificables: tiempos, porcentajes y costos. – Preguntar por procesos documentados y evidencia (informes, auditorías). – Verificar capacidad técnica para integrarse con sistemas propios.- Incluir aspectos operativos, legales, comerciales y sostenibles. – Considerar la naturaleza del envío: paquete pequeño, palé, mercancía peligrosa o farmacéutica.
Preguntas generales de evaluación
- ¿Cuál es la cobertura geográfica? Pedir lista de rutas y zonas con hub propio vs. subcontratado.
- ¿Desde cuándo operan y qué volumen manejan? Ejemplo: «X años en mercado» y «promedio mensual: 50.000 envíos».
- ¿Qué certificaciones poseen? Buscar ISO 9001, certificaciones de transporte de mercancías peligrosas, certificaciones sanitarias para farmacéuticos.
- ¿Pueden mostrar referencias y casos de clientes similares? Solicitar contactos y resultados concretos.
Consultas acerca de los plazos y la confiabilidad
- ¿Cuál es el porcentaje de entregas a tiempo (percentil 95) en los últimos 12 meses? Referencia: objetivo ≥ 95% para paquetería urbana.
- ¿Cuál es el tiempo medio de entrega por zona (días o horas) y la variabilidad? Ejemplo: «Zona A 24–48 h; Zona B 72–96 h».
- ¿Cuál es la tasa de entregas en primer intento? Buen estándar: > 90% para entregas B2C urbanas.
- ¿Cómo gestionan las entregas fallidas y reintentos? Preguntar calendario de reintentos y costos asociados.
Consultas sobre pérdidas, daños y reclamaciones
- ¿Cuál es la tasa anual de pérdida y daño por volumen? Buen objetivo: pérdida < 0,5% y daños < 2% dependiendo del sector.
- ¿Cuál es el tiempo medio de resolución de reclamaciones? Referencia: respuesta inicial < 48 h y resolución completa en 15–30 días según complejidad.
- ¿Cómo gestionan las indemnizaciones y qué coberturas ofrecen? Pedir ejemplos de pólizas y límites por envío.
Preguntas sobre tecnología y visibilidad
- ¿Qué nivel de seguimiento en tiempo real ofrecen? Detallar la frecuencia de actualizaciones y puntos de escaneo.
- ¿Se integran con sistemas propios (ERP, tiendas en línea)? Preguntar por métodos y tiempo estimado de integración.
- ¿Ofrecen notificaciones al cliente final y portal de gestión? Verificar canales (SMS, correo, notificaciones push) y personalización.
Consultas relacionadas con precios y facturación
- ¿Cuál es la estructura tarifaria y qué cargos adicionales aplican? Consultar por las tarifas base, posibles suplementos por fuel, servicios fuera de horario, recogidas y cualquier gestión especializada.
- ¿Cómo es el proceso de facturación y conciliación? Solicitar un modelo de factura y los plazos habituales de emisión.
- ¿Ofrecen modelos de precios escalables o descuentos por volumen? Pedir cuadros de tarifas segmentados según el volumen manejado.
Consultas relacionadas con el manejo y el empaquetado
- ¿Qué políticas aplican para embalaje, paletizado y protección de mercancía? Pedir estándares y responsabilidades frente a embalajes proporcionados por el cliente.
- ¿Cómo gestionan mercancías frágiles, refrigeradas o peligrosas? Verificar controles de temperatura, certificaciones y equipos específicos.
Consultas vinculadas con aduanas y el ámbito del comercio internacional
- ¿Cuentan con experiencia en procesos aduaneros y documentación requerida? Preguntar por tiempos de despacho, impuestos estimados y agentes aduaneros asociados.
- ¿Cómo calculan y gestionan riesgos de importación/exportación? Pedir casos de trato con mercancías controladas o con restricciones.
Cuestiones relativas a la seguridad y al cumplimiento normativo
- ¿Qué medidas de seguridad física y digital implementan? Control de accesos, CCTV, cifrado de datos y gestión de incidentes.
- ¿Cómo cumplen con protección de datos del cliente final? Pedir políticas de privacidad y acuerdos de nivel de servicio para datos sensibles.
Cuestiones relacionadas con la sostenibilidad
- ¿Calculan la huella de carbono por cada envío y brindan alternativas para compensarla? Solicitar datos como kg CO2e por despacho o por kilómetro, además de sus estrategias de disminución.
- ¿Utilizan flotas eléctricas, planifican rutas eficientes o recurren a empaques reciclables? Requerir ejemplos concretos y objetivos planteados para el corto y mediano plazo.
Consultas de carácter comercial y contractual
- ¿Cuál es la duración mínima del contrato y cláusulas de salida? Ver penalizaciones, preavisos y condiciones de renovación.
- ¿Qué niveles de servicio garantizan y cómo se miden? Definir indicadores clave: porcentaje de entregas a tiempo, tiempo de respuesta, tasa de reclamaciones.
- ¿Cómo gestionan escalabilidad en picos de demanda? Pedir ejemplo de gestión en temporadas altas (Black Friday, Navidades).
Guía para comprender las respuestas: pautas y casos prácticos
– Respuesta sólida: datos verificables, reportes auditados, acuerdos formales y ejemplos prácticos. Ejemplo: «95% de entregas puntuales durante el último año; quejas gestionadas en 18 días; conexión con SAP completada en 3 semanas». – Respuesta débil: vaguedades y promesas sin sustento. Ejemplo: «somos muy puntuales» sin cifras que lo respalden. – Indicadores de alarma: imprecisiones sobre aspectos técnicos, ausencia de documentos de seguros, índices de pérdida superiores al 1% sin una estrategia de mejora.
Ejemplos de benchmarks y metas
– Entregas puntuales: ≥ 95% en distribución urbana y ≥ 90% en despachos regionales. – Daños: ≤ 2% en categorías generales; ≤ 1% en artículos frágiles con embalaje certificado. – Pérdidas: ≤ 0,5% en operaciones consolidadas. – Tiempo de gestión de reclamaciones: primera respuesta <48 h; resolución habitual <30 días. – Integración técnica: fase piloto y activación entre 2–6 semanas según el nivel de complejidad.
Ejemplos prácticos
Comercio electrónico minorista: Dar prioridad a una alta tasa de entregas en el primer intento, a una comunicación oportuna con el cliente final, a procesos sencillos de devolución y a tarifas competitivas en la última milla. Pregunta clave: «¿Cómo gestionan las devoluciones desde el cliente final hasta el almacén del remitente y cuál es el costo promedio por unidad?» – Exportador internacional: Enfatizar trámites aduaneros, tiempos de tránsito, coberturas de seguro y exactitud documental. Pregunta clave: «¿Qué experiencia poseen con la aduana de destino en países X y cuáles son los tiempos habituales de despacho?» – Productos farmacéuticos: Poner el foco en el control térmico, la trazabilidad integral y las certificaciones sanitarias. Pregunta clave: «Proporcione los registros de temperatura por envío y los protocolos aplicados ante desviaciones.»
Método simple de puntuación para comparar proveedores
- Otorgar entre 1 y 5 puntos a cada categoría esencial: fiabilidad, tiempos, costos, tecnología, seguros y cumplimiento, así como sostenibilidad.
- Aplicar el peso correspondiente según la relevancia para el negocio (por ejemplo, fiabilidad 30%, costos 20%).
- Calcular la suma total y contrastar los puntajes; definir un umbral mínimo de aprobación (por ejemplo, ≥ 75/100).
Preguntas adicionales y señales de alerta
- ¿Subcontratan frecuentemente sin control de calidad? Señal de alerta si no hay auditorías a terceros.
- ¿Tienen planes de contingencia ante huelgas, desastres naturales o interrupciones tecnológicas?
- ¿Existen facturas recurrentes con ajustes inesperados o cargos retroactivos?
A la hora de revisar una empresa de logística o paquetería, las preguntas deben combinar métricas firmes, evidencias documentadas y escenarios prácticos que reflejen el día a día de la operación. Un proveedor que ofrece cifras verificables, integraciones técnicas claras, protocolos de manejo y seguros precisos, y que demuestra resultados en casos similares, se distingue de aquellos que responden con vaguedades. La decisión final se apoya en la comparación cuantificada de riesgos, costos y capacidad de adaptación a picos y requisitos regulatorios; esa síntesis práctica y numérica, más que la impresión general, marca la diferencia entre una alianza operativa exitosa y una relación problemática.
